La cara enrojecida puede ser debida a padecer rosácea

 

 Muchos pacientes, que acuden a la consulta de Medicina Estética de la Dra. Carmen Traseira para informarse sobre los diversos tratamientos que se deberían hacer para mejorar el aspecto de su cara, presentan una dermatosis, que ellos no han sabido identificar, y que se denomina rosácea; por eso me gustaría hablar de esta inestética patología

La rosácea es una enfermedad inflamatoria y crónica de la piel, que cursa con enrojecimiento facial, telangiectasias, pápulas y pústulas (similares a las que aparecen cuando se tiene acné), y que puede llegar a presentar hipertrofia de las glándulas sebáceas de la piel de las mejillas, barbilla y nariz (esta afectación, muy inestética, que consiste en que las narices se hacen grandes, bulbosas y enrojecidas, se denomina rinofima).
Aparece en la parte media de la cara (mejillas, nariz), pero puede afectarse también los ojos llegando a producirse: blefaritis, conjuntivitis, iritis y queratitis.
La padecen más las mujeres de piel clara que los hombres, aunque la rinofima es más habitual en hombres, y la edad de aparición es a partir de los 35 años.

Los pacientes relatan que enrojecen cuando toman bebidas calientes, con cafeína, o entran en locales calefactados y en situaciones de estrés. Este enrojecimiento y sensación de mejillas encendidas, muy molesto, se llama flushing y va empeorando con el paso del tiempo.
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Podemos distinguir varios subtipos de rosácea:
a) Rosácea eritematotelangiectasica. Los pacientes presentan únicamente eritema y telangiectasias.
b) Rosácea pápulo – pustulosa. Se acompaña de pápulas y pústulas similares al acne.
c) Rosácea fímatosa. Cuando se produce hipertrofia de las glándulas sebáceas, por ejemplo en la nariz.

       

No se sabe cual es la causa de esta dermatosis, y su tratamiento es largo; hay que instaurarlo cuanto antes para no dejar avanzar la enfermedad. Lo primero que se recomienda es evitar los cambios bruscos de temperatura, así como la exposición al sol. Varias farmacéuticas tienen cosméticos que hidratan, favorecen la microcirculación y llevan pigmentos que permiten cubrir las rojeces.
Según los síntomas, que presenta el paciente, se prescribirán antibióticos por vía oral (tetraciclinas y metronidazol), tratamientos tópicos con: antibióticos (metronidazol), escabicidas (permetrina, ivermectina ), inmunomoduladores (tracolumus), vasoconstrictores que regulan el enrojecimiento (brimonidina). La isotretinoína también puede ser prescrita cuando exista persistencia de pápulas y pústulas a pesar del tratamiento. Se están haciendo diversos estudios clínicos para incorpora al tratamiento otros medicamentos como la tetrinoina e incluso la toxina botulínica (botox)
Las telangiectasias pueden estar ocultas debido al eritema, pero después de que el tratamiento médico lo haga disminuir, se harán más visibles y podemos proceder a su eliminación con: IPL, electrocoagulación, láser y, a veces, esclerosis.
La rinofima también se puede tratar con electrocoagulación y láser.
Cuando se afectan también los ojos se debe consultar al oftalmólogo.
Un remedio casero, para salir al paso, cuando al ingerir bebidas calientes o entrar en lugares con mucho calor se ponen las mejillas encendidas es: masticar hielo.
Cuando hay eritema persistente debemos hacer diagnostico diferencial con otras enfermedades de la piel como dermatitis seborreica, dermatomiositis, alergia debido a medicamentos o al uso de cosméticos agresivos. Hay casos graves, no frecuentes, en los que es necesario investigar si se trata de enfermedades sistémicas graves como: el lupus eritematoso sistémico, dermatomiositis y algunos procesos tumorales.
Después de esta breve exposición, os recomiendo que, si tenéis habitualmente la cara enrojecida, acudáis a la consulta de Medicina Estética de la Dra. Carmen Traseira para recibir más información.